domingo, 22 de octubre de 2017

NO HAY DOS CHARLIS SIN TRES



Ahora que comienza el curso y algunos profesores buscan libros interesantes para incentivar la lectura, me gustaría sugerirles Charli en la Isla del Terror (Babidibú, 2017). ¿Por qué? Quizá porque es otra historia trepidante nacida de las manos de Maribel Romero Soler, una artesana de las letras que nunca deja de sorprender a niños y adultos.

La novela forma parte de una saga que ya va por su tercer título. Se completa con Charli y los cinco peligros (Edimater, 2010) y Charli y el cofre del tesoro (Edimáter, 2013).

Para los seguidores de las aventuras de Charli —nos autodenominamos charlistas—, lo mejor de esta nueva entrega, además de las excelentes ilustraciones de José María Clémen, es seguirle la pista a los personajes. Dicen que la curiosidad mató al gato. Sorprendemos, entonces, a Charli ocupado en la preparación de la fiesta por su décimo cumpleaños. De pronto, recibe una llamada bastante rarita de su amiga Sandra. Le dice que necesita ayuda porque la tribu de los Tai-wike la tiene retenida en la Isla del Terror. Charli cree que su amiga le quiere gastar una broma hasta que un sueño demasiado real le lleva allí.

Reaparecen en esta aventura personajes como Seven, el perro del protagonista cuya aportación siempre resulta valiosa. De hecho, tendrá un papel fundamental en la trama de la novela. Lo acompañará Martes, la perra de Sandra. También aparece otro animal —un horrible monstruo— con el que los personajes deberán luchar. Afortunadamente, tendrán la ayuda de Kytus, un niño de la tribu.

Los golpes de humor, tan característicos de la autora, siguen salpicando las páginas de Charli en la Isla del Terror. Se trata de un humor blanco que se combina con reflexiones que, a los adultos, nos hacen suspirar cuando recordamos la división entre catalanes: «A veces los amigos discuten, como también lo hacen los hermanos, los padres con los hijos o los nietos con los abuelos, pero la grandeza de las personas está en saber pedir perdón».

Asegura Maribel Romero que esta es la última parte de Charli, pero yo no estaría tan seguro. La dejaremos descansar una temporada. Siempre nos queda el recurso, en caso de ser cierto, de llamar al Melenas a través del colgante y pedirle que escriba otro libro.

2 comentarios:

  1. Jose, me encanta que seas charlista, y agradezco tu generosidad con esta reseña y con tantas otras.

    Lo de Melenas no es mala idea, pero creo que le va de fábula con su grupo de rock y no piensa en otra cosa :)

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. No tienes que agradecerme nada. Disfruto mucho buceando en tus libros y en los de otros compañeros de profesión.

      El rumbo de tu obra lo eliges tú, pero puestos a pedir que no quede.

      Un abrazo.

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